Imagina que estás incorporando a alguien en tu equipo comercial y llegas al final con dos candidatos que encajan bien, aunque por motivos distintos.
El primero es el perfil que ya conoces: experiencia, conocimiento del sector y una forma de trabajar que sabes cómo integrar. No hay demasiadas incógnitas porque el marco es compartido.
El segundo también entiende el negocio, pero durante la entrevista te explica que ha construido su propio sistema de trabajo apoyado en ChatGPT. Ha organizado su conocimiento, una base de conocimiento certificada del sector, ha incorporado marcos de negociación y ha definido cómo trabaja en su día a día con bastante claridad.

Si comparas ambos perfiles, la diferencia no está tanto en lo que saben como en cómo trabajan. Uno se adapta a un sistema existente. El otro llega con una estructura propia que, en cierta medida, también condiciona el entorno al que se incorpora.
No es una decisión simple. Te obliga a definir qué papel le das a la IA dentro de tu empresa. Te dejo dos ideas:
El problema no es la IA, es rediseño de procesos
Lo de la IA en la empresa no va de hacer cursos de prompting. Es un rediseño de procesos, criterios y políticas. Esto no va de tecnología.
Por ejemplo, talento. Muchas empresas todavía no han definido cómo quieren trabajar con estos perfiles. Cuando esto no está claro, tendemos a fichar lo de siempre, no lo que puede empujar un cambio. Lo nuevo genera resistencia.
Pero si lo piensas no estás eligiendo solo a una persona. Estás decidiendo qué tipo de forma de trabajar quieres dentro de tu empresa y si estás preparado para convivir con ella.
¿Dejarías que el candidato trabajara con sus herramientas?
¿Le pedirías que importara su base de conocimiento en tus sistemas? ¿Cómo revisarías esa importación?
¿Qué política tenéis de gestión de sistemas personalizados en tu empresa?
Los perfiles con sistema propio ya juegan en otra liga
El mejor CV empieza a ser tu sistema de trabajo: cómo organizas el conocimiento, cómo defines procesos y cómo reduces fricción en el día a día. Los perfiles que ya lo han construido no necesariamente saben más, pero operan con más consistencia y velocidad.
En un entorno que cambia rápido, esa forma de trabajar abre oportunidades y cambia cómo generas valor. No se trata de hacer más, sino de hacerlo con más criterio y continuidad. Y cuando alguien trabaja así, tiende a buscar entornos donde esa forma de operar tenga sentido desde el inicio.
¿Qué haría tu empresa?
En el sitio donde trabajas qué crees que harían a día de hoy
Hoy hasta aquí.




