Reinvéntate de vez en cuando

Hace unos días, estaba en un avión a las 7 de la mañana después de haberme levantado dos horas antes. Normalmente me sentaría en mirando la ventanilla y antes de despegar me quedaría dormido. Pero ese día no ocurrió así. Empecé a preparar la reunión que tenía en Madrid en mi block de notas y un pensamiento me apareció por la cabeza: «¿Qué pasaría si murieras hoy?» Intenté esquivar la pregunta, pero fue demasiado tarde. Me puse a pensar en las cosas que dejaría atrás y echaría de menos. En las cosas que me gustaría hacer y que se han quedado apuntadas en algún lugar. En las sonrisas que me faltan por dar y por recibir. En las cosas que me aguantan a esta vida.

Después pensé en que debería de dejar algunas cosas de las que hago para hacer aquellas que me encaminan a lo que realmente, me acerca a sentirme satisfecho conmigo mismo. Aquello que me hace estar en paz. Lentamente aparecieron imágenes de cosas que hago, cada día, y que no me ayudan a estar en paz. Una a una deben de ser afrontadas sin miedo. Reconocer errores, reconocer actitudes equivocadas, reconocer el valor del perdón y reconocerse a uno mismo con humildad y con sincera mirada. Afrontarse uno mismo con la realidad de lo que es y aquellas cosas que no coinciden con lo que te gustaría ser cambiarlas. Cambiarlas sin miedo, ya que el veradero miedo está en convertirte en algo que no eres.

Reinvéntate hoy!