Papá, Papá ¿Por qué no funcionan las empresas?

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Hace tiempo me contaron un secreto. Se trata principales razones por las que una empresa no funciona y desaparece. A día de hoy me doy cuenta de lo importante que es llevar un control de estas tres claves:

1. No existe demanda para el producto o servicio de la empresa. Si hoy montas un negocio de gasolinera de hidrógeno puede que no tengas muchos clientes. Pero seguro que de aquí a diez años, puede que estas gasolineras sean un buen negocio.
No se trata sólo de que exista una demanda, sino además de saber comunicarse con el mercado. Cuando se trata de productos y servicios muy innovadores, una empresa puede fracasar si no consigue traducir su propuesta de valor al mercado, en términos que sean entendibles por este.

2. Disputas entre socios: cuando se juntan varias personas para montar una empresa, se establecen unos compromisos de aportación a la empresa. Estos compromisos pueden ser materiales, o intangibles como lo que se espera de cada socio. Es en este segundo punto donde se pueden producir disputas entre socios que lleven a un deterioro de las relaciones entre socios y por consiguiente el “alma de la empresa”. Es fundamental que durante estas disputas se tenga muy presente, que por encima de los intereses particulares de cada socio debe permanecer el bien de la empresa.
Para diluir la importancia de estas disputas es importante la existencia de mucha comunicación y clara. En las empresas con un alto componente sentimental, la comunicación de las sensaciones de cada socio puede ser una herramienta muy buena para evitar tensiones.

3. Problemas de liquidez: en todo arranque de empresa se necesita de disponer de una capacidad financiera para poder funcionar. En este punto hay varias formas de actuar:
a. Estrategia todo terreno: empezamos y vamos a ir trabajando con clientes y con lo que saquemos iremos tirando. Esta estrategia es osada, demuestra confianza, conocimiento o inconciencia. La principal desventaja es que puede llevar a hacer trabajos que no se pueden incluir en la misión de la empresa, o trabajar para clientes incómodos.
b. «Vamos ha hacerlo bien»: dispondremos de un colchón de dinero para dedicarnos única y exclusivamente a lo que queremos. Esta es la manera ideal de arrancar un negocio.
Para conseguir el material para conseguir ese colchón hay diferentes formas: el patrimonio propio, el de tus amigos o familia o el de inversores externos.

Esta es una reflexión sobre las 3 claves importantes a vigilar día a día para que una empresa funcione .