DOWS – Caso de creación de Marca

EL RETO:

Dows es una nueva marca que se tiene que construir de cero. Es una cadena de tiendas de tecnología en cuyo catálogo prima la calidad y no la cantidad, con espíritu de ofrecer una atención al consumidor exquisita y de dirigirse a un público que busca lo mejor. ¿Cómo destacar en un sector con nombres tan conocidos como la FNAC?

PROYECTO:

Hay muchas tiendas de tecnología. Todas son diferentes y, sin embargo, muchas comparten un rasgo común:¿por qué cuesta tanto entender a los dependientes?

¿Cuántas veces has comprado un gadget sin estar seguro de llevarte lo que más te conviene? ¿Cuántas veces has tenido que consultar a un amigo cómo funciona el aparato que acabas de comprar?

dows nace para cambiar la relación que tenemos con la tecnología. Para hacerla más comprensible, más cercana, más natural. Por eso decimos que dows no vende tecnología sino amabilidad.

En otras palabras, dows quiere ser como ese amigo, experto en tecnología, al que llamas cuando tienes una duda, que te lo explica en un lenguaje que entiendes y que está allí cuando lo necesitas. Una aproximación diferencial que nos permite destacar sobre el resto.

Así llegamos al concepto Nice Digital Stores. La esencia de dows, en tres palabras. Un concepto que resume la actividad de la marca y su filosofía nice, es decir, amable.

Nice Digital Stores es también el paraguas que da cobertura a todas las actividades de la marca: ¿cómo es una tienda amable? ¿cómo se presenta? ¿cómo se dirige a sus clientes?

Una tienda amable es un lugar donde lo primero son las personas, no la mercancía que se vende. Por eso la imagen de dows está representada por la cara de una persona. Una cara que nos sonríe, que nos guiña el ojo. Un código gráfico llamativo por su sencillez.

Pero detrás de esa cara hay algo más. Esa cara representa una persona real, un dependiente de la tienda que existe de verdad. Él es ese amigo que nos habla de tecnología en un tono cordial, que nos saluda con un «Hola» o se ofrece a ayudarnos con un «Llámame».

El código gráfico se convierte entonces en un sistema de rostros donde caben caricaturizados todos los empleados de dows y que puede fácilmente extenderse a los clientes: cualquiera que entre en la tienda puede crear su rostro dows, una especie de avatar que le identifique y pueda llevarse ya sea en forma de tarjeta personalizada o broche pin.

Y su mejor herramienta de comunicación será lo que digan a sus conocidos las 2000 primeras personas en visitar la tienda. Su experiencia tiene que ser especial. Y para que conozcan dows, hay que estar presentes durante todo el proceso de compra, antes, durante y después de la visita.

Todos los detalles cuentan. Por ejemplo, que cuando estés buscando información en Google sobre un determinado teléfono móvil, encuentres un mensaje de un empleado de dows diciendo que te lo presta, durante unos días, para que lo pruebes. Sólo tienes que llamarle a un número.

Que hojeando una revista encuentres un artículo en el que te hablan de una exposición peculiar: la tecnología de 100 famosos, en dows.

O que en la tienda encuentres una zona de descanso en la que puedes probar una tarta de limón deliciosa y beber algún refresco. O que te inviten a ver una peli en una pantalla de 50 pulgadas, acompañado de un crítico de cine, o a echar una partida de la última edición de Gran Turismo contra un piloto de Fórmula 1?

Para dows hemos dotado a una marca de personalidad. Hemos creado una imagen y sistema gráficos, un tono y un lenguaje propios. Hemos diseñado una experiencia de compra.

Una forma de ser, en definitiva, que se puede ver reflejada en los anuncios, cuñas y acciones de marketing directo y guerrilla que también hemos desarrollado para su lanzamiento.