REDES – La empresa en Red, del dicho al hecho…

Desde hace algún tiempo se viene hablando de la importancia de considerar una empresa como un ecosistema vivo e interdemendiente con todo aquello que le rodea. A través de esta visión se desarrolló el concepto de empresa en Red. Se trata de la idea de que cada empresa debe especializarse en su ‘core’ competence, es decir en su base de negocio, y dejar todo aquello a otros núcleos que se especialicen en otra función complementaria. Se trata de una idea interesante desde el punto de vista de desarrollo conjunto de varios núcleos complementarios, incluso plantea muchas ventajas como la flexibilidad o la reducción de costes.

Pero a la vista de la experiencia actual, el paso de un modelo basado en proveedores a un modelo pasado en nodos complementarios plantea más dificultades de las previstas. En primer lugar, nos encontramos con la dificultad del coste: una empresa asume funciones que no son propias de su actividad porque piensa que le sale más barato, y con los tiempos que corren más vale ahorrar. Tal y como decían el otro día unos empresarios «con el culo pelado»: nos cojemos un becario un par de meses y que monte la página web… parece que no aprenderemos nunca: la barato sale caro.

En segundo lugar, por deficiencias en los procedimientos: la coordinación con agentes externos genera costes que inciden sobre las facturas, por lo que hay muchas situaciones en las que se prefiere hacer las cosas dentro de casa. Por último, en tercer lugar la diferencias de costes dentro de empresas de un ecosistema hace que cada uno tenga un precio base diferente que puede distorsionar el valor que aporta cada uno.

Si queremos transformarnos para sobrevivir: cada uno se debe dedicar a lo que sabe hacer, debemos establecer los procedimientos adecuados para ser eficientes y por último vigilar los costes para que no nos generen problemas.