En una clase llena de blogs

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Si hay un fenómeno de moda en Internet es el de blogs. Esta página es un claro ejemplo de esta moda.

Un weblog o blog, es una página web, como otra de las muchas que hay en todo Intenet. Pero la diferencia con el resto es que se utiliza como diario o cuaderno de vitácora por muchos internautas por su facilidad para actualizarse. Te permite decir, comentar, reflexionar, criticar, chillar (y incluso alguno insulta) todo lo que quieras. Se trata de una forma de estar informado sobre lo que pasa.

Existen razones para pensar en un fenómeno (otro más) que nos trae Internet:

1. Los Datos. En 1998 los web logs conocidos rondaban unos 30.000. En la actualidad, se estima que la cantidad de weblogs está entorno a los 500.000, y sigue creciendo. Como es bastante difícil tener cifras «oficiales» las estimaciones se hacen a través de la consulta del número de diarios de las principales empresas dedicadas a facilitar herramientas para hacer blogs (p.e. blogger).

2. Atención Medios. En los medios de comunicación empiezan a aparecer la palabra Web log. Sobre todo en los medios Digitales. Esta atención puede deberse a que los blogs van a tener un efecto sobre el periodismo, incluso podríamos ir más allá y diremos que tendrá un efecto sobre el negocio de la venta de contenidos.

3. Empresas lo utilizan. Algunas empresas con actitud imnovadora y preocupadas por la gestión del conocimiento, han empezado a utilizar estos blog para que sus empleados y otras personas puedan dejar sus comentarios. Se trata de sustituir el comentario que algunas veces te hace un proveedor de » el otro día vi una cosa que te podía interesar», por un comentario en un escrito que pueda ser utilizado. El blog de Infonomia resulta un ejemplo clarificador.

Me gustaría reflexionar sobre el impacto que puede tener sobre el periodismo. Buscando información sobre los blogs, me he encontrado con un artículo interesante. El periodista analiza el efecto que va a tener los blogs sobre el periodismo comparándolo con una clase. El profesor es un medio periodístico (p.e. un periódico) y los alumnos son los lectores. Si todos los alumnos hablan a la vez (escriben un blog), no van a aprender tanto como si escuchan al profesor. Poco a poco, como no es posible aprender escuchando a todos, en las clases se produce un proceso de selección y hay alumnos cuyos comentarios aportan al resto de la clase por lo que son escuchados por todos y otros alumnos que, en cambio no suelen aportar mucho y no se les presta tanta atención Recuerdo la facilidad que puede llega a tener un alumno para desconectar cuando vuelve ha hablar «el pesado de siempre». Según este ejemplo se producirá un proceso de selección de los blogs más interesantes y que más aporten se les prestarán atención (visitarán). Los blog ayudarán al periodismo a que aparezcan nuevos talentos. Hasta ahi perfecto, el profesor, los alumnos que tienen cosas que decir y el resto que cuando hablan no se les presta mucha atención. Pero … ¿Que pasaría si el no cumple bien su función?

El profesor es una persona que (si la idializamos) correspondería a una persona que sabe mucho, que todo lo sabe es verdad, que remarca siempre la diferencia entre los datos que da y sus opiniones personales, que se rige por una guia (un programa) y que le encata enseñar. Estas son unas características que no en algunos casos no se dan en el periodismo actual:

Rigurosidad. El profesor se inventa las cosas que no sabe: unos de los males de algunos medios periodísticos es su falta de rigurosidad. Es una afirmación muy tajante, pero hay ejemplos al respecto.
. En los diarios deportivos aparecen muchísimas informaciones sin confirmar (realmente los jugadores del Barça hicieron una «fiesta» en una concentración en Madrid?).
. Este verano me sorprendió ver un artículo de rectificación en EL PAIS por haber publicado un artículo dos veces, pero con tituleres diferentes (lo siento, no he podido encontrar la versión digital). Por lo visto se debió a un error del fichero informático (siempre tienen la culpa).
Existen demasiados ejemplos como para considerar estos casos de aislados.

– Honestidad vs el interés económico (o político). El profesor obliga a los alumnos a comprar un libro porque la editorial le paga una comisión y no porque es el mejor para su educación:
. Interés Político: ¿Por que han aparecido diferentes cifras sobre el «Debate del Estado de la Nación? Según el Pais ganó Zapatero. Según El Mundo existió un empate. Existe una opinión generalizada (por lo menos en mi entorno) que el pais es de Izquierdas y el ABC de derechas, y hay personas que piensan que se refleja en el tratamento de la información. Tienen un interes. Los medios de comunicación hoy en día significan poder y por eso hay tantos intereses alrededor.
. Interés Económico: La publicidad es la forma de «ganarse el pan» de muchos medios de comunicación. No he descubierto América, lo se. Pero esta necesidad económica puede afectar a decisiones editoriales. Un ejemplo podría ser una campaña que esta haciendo Sony en diferentes medios de comunicación. Esta campaña se basa en artículos en los que va apariciendo productos Sony. Podéis ver un ejemplo. La publicidad ha entrado dentro de lo que se dice a los lectores!!!

Precariedad. El profesor está motivado para enseñar, está perdiendo la vocación: la situación de muchos periodista jóvenes en la actualidad no se puede calificar más que como PENOSA. En las redacciones de los periódicos, en revistas, en medios digitales nos encontramos casos de periodistas mal pagados, desengañados por una profesión que peca más de vicios que de virtudes y donde el interés económico apararece constantemente (algo que no les había enseñado en la universidad). Esta característica no sólo se da en el el Periodismo, en muchas otras profesiones, pero personalmente se ha hecho más patente desde hace unos meses (ánimos Carolina, Astrid, Ores y muchos más).

Resuminendo, creo que si el periodismo quiere seguir siendo el profesor debe de volverse mucho más riguroso en la información que proporciona, asumindo la responsabilidad que tiene de comunicar a sus alumnos, permanecer independiente de los intereses políticos o económicos que le rodean y soluciona la precariedad con la que viven la profesión muchos jóvenes. Si no se corrigen estos males, los alumnos no estarán dispuestos a seguir pagando por escuchar a un profesor y perderá su atención. En eses momento los alumnos que más aporten (blogs) y que respeten estos tres principios básicos apartarán al profesor de la tarima y cambiarán la forma enseñar (sector periodístico).

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