y quienes se atreven a pedir turno
La conversación gira alrededor de una idea central. La adaptación al cambio depende menos de la tecnología y más de la capacidad humana para explorar, aprender y construir una posición propia.
Fernando explica que acepta conversaciones con desconocidos porque considera que quien se atreve a pedir tiempo merece una oportunidad. Relaciona esta idea con una filosofía personal basada en la exploración. Para él, hablar con personas distintas es una forma de entender el mundo y evitar quedar encerrado en una única visión de la realidad.
Al abordar las diferencias generacionales, rechaza la visión simplista que enfrenta a jóvenes y mayores. Recuerda que cada generación tiende a repetir los mismos prejuicios hacia la siguiente. Considera que el talento joven aporta energía, creatividad e inconsciencia positiva, elementos necesarios para innovar y emprender.
Sobre la inteligencia artificial y la tecnología, sostiene que existe una tendencia a exagerar los impactos inmediatos. Argumenta que los grandes cambios suelen tardar décadas en materializarse y que muchas veces la tecnología se convierte en una excusa para justificar transformaciones que ya eran necesarias. Utiliza ejemplos como los medios de comunicación, las consultoras o determinados modelos de negocio que llevaban años necesitando una reinvención.
Uno de los temas más recurrentes es la diferencia entre datos y relatos. Fernando defiende que los datos son importantes, pero que las personas interpretan la realidad a través de narrativas. Afirma que todos llevamos un “terraplanista interior”, una referencia a cómo tendemos a proteger nuestras creencias incluso cuando los datos apuntan en otra dirección.
La conversación también profundiza en su conocido modelo ABC. La A representa la faceta académica y divulgadora, la B la construcción de negocios y la C la consultoría. Más que tres actividades separadas, las describe como dimensiones que se alimentan mutuamente y que le ayudan a entender su trayectoria profesional.
Cuando se habla de marca personal y posicionamiento, insiste en que la clave no está en venderse sino en construir una posición reconocible. Recomienda crear contenido de forma constante, desarrollar una mirada propia y encontrar aquello que uno no puede evitar pensar o explicar. Según su experiencia, el reconocimiento llega cuando se expresa de manera consistente algo que realmente forma parte de la identidad profesional de una persona.
En la parte final explica sus prioridades actuales. Destaca la divulgación sobre inteligencia artificial y presenta su libro IA x Work, un proyecto desarrollado mediante un sistema de escritura asistida por IA construido a partir de su propio conocimiento, estilo y documentación acumulada durante años. Su interés ya no está únicamente en explicar herramientas, sino en comprender cómo la IA transformará la forma de trabajar y organizar las empresas.
Idea fuerza de toda la conversación
La tecnología cambia constantemente, pero lo que realmente marca la diferencia es desarrollar una posición propia, mantener la curiosidad intelectual y seguir explorando cuando la mayoría ya cree que entiende cómo funciona el mundo.




