¿Dónde está la frontera digital?

¿Por qué la mayoría de la gente diferencia entre el mundo digital y el mundo offline? Estoy convencido de que muchas de estas personas lo hacen porque protegen algún interés en uno de estos dos mundos. Pero me temo (y esto para algunos es una mala noticia) que la realidad no diferencia entre ellos. De hecho, ¿qué es online? ¿Es estar conectado? ¿En algún momento no estamos conectados? ¿Offline es no tener cobertura, ni un dispositivo con “cosas digitales” dentro? Creo que intentar acotar el «online» a un momento de conexión es un ejercicio inútil y estéril. De hecho, pienso que la realidad es la suma de ambos mundos:

La digitalización aumenta las posibilidades de la realidad. Tener una visión sesgada hace que renuncies a un mundo mucho más rico.

 

Un ejemplo: Desde hace ya tiempo, mucha gente se conoce primero en el mundo digital. Después, tiene lugar el encuentro en la realidad (es decir, se desvirtualiza). Gracias a ese primer contacto tenemos un punto de partida, conocemos de antemano los interes que compartimos o la trayectoria profesional. Esto facilita y enriquece la conversación. Ese punto de partida te permite, además, estar atento a otra serie de detalles… el tono, los gestos… En fin, creo que la combinación de los dos mundos es importante y necesaria.

 

La obsesión por separar el mundo online del offline provoca una gran pérdida. Ver sólo una realidad nos hace bizcos. (Véase sino dos grandes casos perdidos: los talibanes digitales & los analógicos).

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Qué peligro tiene un Social Media Strategists que, sin tener ni idea de términos como GRP, frecuencia, saturación, cobertura, etc, habla de comunicación. Una persona que se dedica a la comunicación digital no puede ignorar la comunicación fuera de Internet, o por lo menos no debería llamarse estratega.

 

Por otro lado, me produce tristeza ver aquellos profesionales analógicos que niegan el impacto de la tecnología. Tengo el convencimiento de que aquellas personas que no sepan “actualizarse” estarán –si no lo están ya– fuera del mercado.

 

La diferencia entre los talibanes digitales y los analógicos es que los segundos pueden actualizar sus conocimientos a través de un sinfín de cursos, masters, posgrados, megamasters del universo y posmasters. Los primeros, no. Por cierto, señores docentes, ¿para cuándo un buen master de Marketing Offline? A más de uno le vendría muy bien.

 

Más reflexiones sobre el tema en: Somos seres digitales.

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Por supuesto, se agradecen comentarios, discrepancias, ejemplos o simplemente un saludo.

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